Ella
El martes no empezó normal. Primero fuimos a ver a la mamá de Raúl porque era momento de la despedida. Sé que ella tuvo que ver con su accidente y desde entonces le odio. No entiendo porqué mi hermano la quiere seguir viendo. Una mujer altanera y déspota que por azares del destino sigue viva y con una pinche suerte de perro callejero. Sí, ella es como esos perros que viven de las caridades ajenas, siempre haciendo ojitos o rengueando para que se les tenga más lástima. Lo malo es que ella sólo es una vieja flácida. Ningún perro de la calle se compara con su fealdad teatral: Los dientes apiñados y amarillos. Ya le faltan bastantes, el cabello seco, pajoso y teñido de un castaño claro a medio deslavar. Hasta paraece que ella se disfraza para dar lástima. Me parece que desde muy joven empezó a consumir estupefacientes baratos que dejaron un brutal rezago en sus nervios. Al servirse su taza de café sus manos tiemblan como si toda su vida se hubiera dedicado a relaizar trabajos de...
